Atrys continúa reforzando su liderazgo en medicina nuclear de alta especialización con la incorporación del PET-TC digital de campo ampliado uMI PanVivo, instalado en el centro Atrys SIMM Irla de Barcelona. Se trata del equipo PET digital más avanzado actualmente en España, que supone un importante avance tanto desde el punto de vista clínico como operativo.
Para profundizar en el valor de esta incorporación, hablamos con Isabel Roca, directora de Medicina Nuclear de Atrys, y con Joan Castell, director médico de SIMM.
1. ¿Qué supone para Atrys contar con el PET digital de campo ampliado más avanzado de España?
IR. Supone un salto cualitativo en nuestra capacidad diagnóstica. Se trata de un PET digital de campo ampliado, con un área de detección de 30 centímetros —casi el doble que los equipos convencionales— y cristales de alta precisión que nos permiten obtener imágenes de muy alta resolución. Esto se traduce en estudios más precisos, en menos tiempo y con menor exposición a radiación, mejorando tanto el diagnóstico como la atención al paciente.
2. ¿En qué se traduce esta tecnología en la práctica clínica diaria?
JC.En la práctica, significa poder detectar lesiones más pequeñas y hallazgos que podrían pasar desapercibidos con tecnologías estándar. Además, al mejorar la sensibilidad diagnóstica, facilita una mejor estadificación, seguimiento y evaluación de la respuesta al tratamiento. Esto es clave en patologías complejas, donde cada detalle influye en la toma de decisiones clínicas.
Ya hemos comenzado a realizar exploraciones, y las primeras impresiones son muy positivas tanto en la calidad de imagen, como en la eficiencia de los estudios. Tanto los profesionales clínicos como los pacientes están valorando muy favorablemente la mayor rapidez de las pruebas y la reducción en la dosis de radiación.
3. ¿Qué áreas clínicas se benefician especialmente de este nuevo PET digital?
JC.El impacto es especialmente relevante en oncología, donde se utiliza en el diagnóstico, seguimiento y evaluación terapéutica de tumores como pulmón, próstata o mama. Pero también amplía nuestras capacidades en neurología —por ejemplo, en enfermedades neurodegenerativas como Parkinson o Alzheimer—, así como en cardiología y en el estudio de procesos infecciosos e inflamatorios.
4. Desde el punto de vista del paciente, ¿qué mejoras aporta este nuevo equipo?
JC. La principal mejora es una experiencia más cómoda y segura: Este sistema permite realizar exploraciones hasta un 50 % más rápidas y reduce también hasta en un 50 % la dosis de radiación. Esto es especialmente relevante para pacientes que requieren controles periódicos, ya que reduce la carga física y emocional asociada a las pruebas diagnósticas.
5. ¿Cómo encaja esta incorporación en la estrategia de Atrys en medicina nuclear?
IR.Refuerza claramente nuestro posicionamiento como referente en medicina nuclear de alta especialización. Además, nos permite integrar estos estudios en los comités multidisciplinares, avanzar en una medicina más personalizada y abrir la puerta al desarrollo de ensayos clínicos avanzados, tanto en oncología como en neurología.







