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Consejos para una conducción segura en olas de frío

La conducción segura, en general, depende de la actitud/aptitud del conductor, del estado del vehículo, del estado de la vía y de las condiciones ambientales. En esta ecuación, y ante condiciones meteorológicas adversas como las que nos encontramos ante alertas por episodios meteorológicos propios del invierno en algunos de los países en que estamos presentes, los dos últimos factores -el estado de la vía y las condiciones ambientales- elevan de forma exponencial el riesgo en la conducción, por lo que la forma de conducir y el nivel de atención del conductor deben cambiar y adaptarse a este escenario particular.

Por eso, Javier Colino de León, Director de Prevención Técnica de Aspy (compañía especializada en prevención de riesgos laborales y promoción de la salud dentro del grupo Atrys), nos comparte algunos consejos para conducir de manera segura durante las olas de frío:

  • Plantearse si el viaje o desplazamiento es necesario, o si las gestiones las podemos hacer por medios telemáticos. Como medida preventiva, el eliminar el riesgo es la primera opción, y, cuando sea posible, plantearse ese cambio.
  • Comprobar el estado de los neumáticos, el dibujo de la banda de rodamiento y la presión. En caso de contar con cadenas, recordar tenerlas en el vehículo por si fuera necesario. El Reglamento General de Circulación exige el uso de cadenas o neumáticos de invierno de forma obligatoria cada vez que un conductor se dirija hacia zonas de montaña o lugares en los que hay presencia de nieve. La excepción pasa por los coches equipados con neumáticos de invierno que dispongan de una identificación M+S. Cabe destacar que la ley no obliga a llevarlas siempre en el maletero, pero, en caso de que lo indique una señal en carretera o un agente de tráfico, tendrás que ponerlas. Cuando se circula con cadenas no se puede sobrepasar los 50 km/hora.
  • Desplazamientos, si es posible, con luz natural, de manera que el cansancio visual se minimice. La atención prolongada con malas condiciones de visibilidad genera un agotamiento mayor al conductor que en condiciones normales. En todo caso, conducir con las luces de circulación encendidas.
  • Mantener una distancia con el vehículo que nos precede mayor de lo habitual que permita, en caso de un comportamiento no previsto, aumentar el tiempo de reacción.
  • Acelerar y frenar de forma suave, no brusca. Además, mantener una velocidad constante y moderada.
  • En el caso de derrape o pérdida de control por aquaplaning o notar que el vehículo pierde adherencia y empieza a patinar por hielo/nieve, la clave para conseguir control sobre el vehículo es levantar el pie del acelerador y no frenar hasta haber superado el tramo resbaladizo. Es importante no rectificar la dirección mientras dura el deslizamiento, y solo se corregirá cuando acabe.
  • En caso de encontrar nieve en la carretera es recomendable seguir las rodadas de otros vehículos.
  • No olvidar llevar el depósito lleno de combustible, y el móvil cargado, o con un cargador de coche, por si hubiese alguna emergencia en la carretera. También es recomendable llevar agua, comida y ropa de abrigo.
  • Más que nunca, las pausas periódicas cada 2 horas como mínimo para descansar y relajar la atención son fundamentales.
  • Informarse del estado de la carretera, y de si existe alguna alerta especial para la ruta que voy a seguir.

En todo caso, atención a la carretera. Por tu seguridad y la de todos.

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Ana Elena Correa, Directora de Personas en Atrys Colombia