La seguridad de la información es un aspecto crítico para el funcionamiento de cualquier empresa, y estar atentos ante cualquier indicio de fraude o actividad sospechosa es fundamental para proteger la información y la reputación organizacional. El fraude cibernético no sólo pone en riesgo los datos sensibles, sino que también puede generar grandes pérdidas económicas, comprometer la confianza de nuestros clientes y perjudicar nuestra operación a largo plazo.
Por eso, es esencial que cada miembro de nuestra empresa sepa reconocer las señales de alerta. A continuación, os compartimos algunos consejos para hacer frente a estas amenazas:

Comprueba el remitente:
Los estafadores simulan que contactan contigo desde organizaciones reales haciendo pequeños cambios en las direcciones de e-mail (ejemplo: @peo.io en lugar de @pleo.io, @info.pleo.io o @hello.pleo.io).

Revisa el dominio:
Al introducir tus datos de acceso, asegúrate de que estás en el dominio real de la aplicación web.

Si hay errores ortográficos o gramaticales, ¡cuidado!
Una de las pistas más evidentes para detectar los e-mails fraudulentos son
los errores ortográficos y gramaticales.

Contacta con el remitente:
Si una persona o empresa que conoces se pone en contacto contigo para pedir dinero, llámales antes para confirmar. Contacta con ellos a través de un número que sepas que es real.

Nunca desveles tu PIN, código de acceso o enlace de verificación:
Si se trata de una organización real, nunca te pedirá que proporciones información confidencial.


