Atrys refuerza su apuesta por la innovación con el nombramiento de José Antonio López como nuevo director del área, que cambia su denominación de Research & Data Intelligence a Investigación e Innovación, en sustitución de Víctor González Rumayor tras su jubilación.
Hasta ahora director médico del área de Medicina de Precisión, José Antonio asume el reto con el compromiso de integrar ciencia y tecnología para generar conocimiento útil que se traduzca en avances tangibles para los pacientes.
Su visión estratégica busca impulsar la colaboración multidisciplinar, la formación continua y el desarrollo de soluciones basadas en datos y algoritmos avanzados, consolidando la posición de Atrys como referente en medicina personalizada y predictiva.
Descubre en esta entrevista cómo afronta este desafío y cuáles son sus planes para el futuro. ¡No te lo pierdas!

¿Qué significa para ti asumir la dirección del área de Investigación e Innovación en Atrys?
Asumir la dirección del área de Investigación e Innovación en Atrys implica una gran responsabilidad y un compromiso profundo con la misión de generar conocimiento útil para la salud. Lo afronto con humildad y vocación de servicio, consciente de la sólida trayectoria que ha consolidado Atrys y del legado de mi antecesor, Víctor González Rumayor. Mi propósito es dar continuidad a ese trabajo y contribuir a que la investigación se traduzca en avances tangibles para los pacientes, integrando ciencia y tecnología con rigor y sentido práctico.
¿Cómo crees que tu experiencia puede impulsar la transformación tecnológica y científica de la compañía?
Mi experiencia puede impulsar la innovación en Atrys mediante una visión estratégica que favorezca la interacción entre disciplinas y áreas. He comprobado que la innovación surge cuando se generan sinergias multidisciplinares y se alinean con las necesidades reales de pacientes y profesionales. Mi objetivo es trasladar esta dinámica a Atrys, promoviendo la colaboración entre las distintas unidades y países, asegurando que ciencia y tecnología se integren de forma práctica y útil. Todo ello acompañado de la promoción de una formación continua. La transformación solo se sostiene si las personas la comprenden y la aplican. Este enfoque permite la coautoría en los proyectos y fomenta la curiosidad y la iniciativa, tanto individual como colectiva.
¿Cuáles crees que serán los principales retos para el área en 2026?
El reto será transformar los datos en conocimiento y herramientas aplicables a la salud. Para ello, debemos integrar distintas dimensiones —clínica, genética, imagen, hábitos, contexto social y otras “ómicas”, como proteómica y metabolómica— y desarrollar algoritmos avanzados que permitan generar decisiones prácticas. Será esencial colaborar con socios tecnológicos para profesionalizar y escalar las soluciones, en coordinación crítica con el departamento de IT de Atrys, que garantizará interoperabilidad y seguridad. Todo esto deberá adaptarse al nuevo marco regulatorio internacional y acompañarse de formación continua, para que la innovación se incorpore de forma efectiva en la práctica.
¿Cómo ves el papel de la innovación en el crecimiento y posicionamiento de Atrys en el sector sanitario?
La innovación debe ser uno de los motores del crecimiento y del posicionamiento de Atrys. Nada de lo mencionado anteriormente sería factible en un tiempo razonable sin la experiencia acumulada por la compañía, su presencia en distintas áreas y países, y la solidez de sus colaboraciones internacionales con entidades científico-tecnológicas de primer nivel. Este ecosistema nos permite acelerar la adopción de soluciones avanzadas, garantizar su rigor y trasladarlas a la práctica clínica con impacto real.
¿Hay alguna línea de investigación o proyecto que te ilusione especialmente para el próximo año?
Mi trayectoria como oncólogo médico me orienta hacia la búsqueda de herramientas que permitan identificar y seleccionar los tratamientos más adecuados para cada persona. Pero, en esencia, lo que me mueve es el descubrimiento de conocimiento útil que ayude a resolver necesidades no cubiertas en salud. Me ilusiona especialmente trabajar en proyectos que integren datos clínicos, genómicos y otras “ómicas” con algoritmos basados en inteligencia artificial, porque creo que esa combinación puede abrir el camino hacia una medicina más precisa y personalizada.

