¿Sabías qué dedicamos un tercio de nuestra vida al sueño? Según diferentes estudios, uno de cada tres adultos tiene problemas para conciliar el sueño. La duración del sueño nocturno y su calidad varía en función de la edad, el estado de salud, el estado emocional y otros factores. Desde ASPY, te contamos la importancia de dormir y cómo puedes cuidar la calidad de tu sueño:
¿Por qué necesitamos dormir y cuáles son los cambios reales que experimenta nuestro cerebro?
El sistema linfático funciona principalmente mientras dormimos y disminuye rápidamente en un 95% cuando despertamos. Esto explicaría en parte la necesidad del sueño para mantener una correcta salud cerebral. Dormir tiene un efecto restaurativo.
Por otro lado, dormir después de un aprendizaje ayuda a consolidar la memoria y mejora la capacidad de ideas, así como el desarrollo de nuevas soluciones a problemas complejos.
¿Cuáles son los efectos de no dormir?
Mantenernos despiertos por largos periodos de tiempo genera cansancio, pérdida de atención y juicio. También, puede causar fallos cognitivos, como la pérdida de racionalidad y la irritabilidad.
La principal alteración del sueño es el insomnio, que puede abarcar desde la dificultad para dormirse, hasta el despertar precoz o despertares frecuentes, pasando por la sensación de haber dormido, pero no haber descansado, y sensación de fatiga durante el día.
¿Cómo puedes tener un sueño reparador?
Desde ASPY, recomendamos las siguientes pautas a tener en cuenta antes de dormir:
- Cuida tu alimentación: procura realizar una cena ligera, al menos una hora antes de acostarte.
- Evita aparatos electrónicos inmediatamente antes de dormirte.
- Si te cuesta conciliar el sueño o tienes algún despertar precoz, sal de la habitación a un lugar tranquilo, no enciendas ningún aparato electrónico y puedes tomar una pequeña infusión caliente (ni té, ni café).
- Respeta los horarios: misma hora para cenar y para acostarte.
- Evita excitantes a las horas previas a la noche, como café, té, alcohol, etc.


